Harry Potter y la primera aproximación a los Derechos Humanos

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Escrito por Cristina Gonzáles, miembro de la Comisión de Diálogos Humanos del Equipo de Derechos Humanos.

Probablemente, la constante lucha entre el bien y el mal es una de las formas más sucintas para hacer referencia a la saga de Harry Potter. No obstante, y como muchos fans de la saga coincidirán, este mundo creado por Rowling hace casi 25 años contiene reflexiones mucho más críticas. Particularmente, para el mundo de la cultura jurídica, muchos de los debates académicos sobre la libertad y la opresión, la justicia e injusticia, se encuentran presentes a lo largo de los 7 libros que conforman la saga. Sin perjuicio de ello, una de las pocas referencias directas sobre los abogados se realiza recién en la última entrega de la saga, Harry Potter y las reliquias de la muerte, donde Rufus Scrimgeour, ministro de magia, le pregunta a Hermione Granger sobre la posibilidad de iniciar una carrera legal en el mundo mágico, a lo que ella se niega enfáticamente señalando que espera hacer algo bueno por el mundo [1]. Esta escena puede considerarse como una de muchas donde Rowling expresa y expone las limitaciones no solo del Derecho sino también de las instituciones gubernamentales. El mundo mágico de Harry Potter, incluyendo los recientes libros e incluso las historias vinculadas a los juegos online, pueden resultar de alto interés jurídico. Son diversas las referencias y debates que se pueden gestar respecto a este universo, sin embargo, en esta oportunidad, buscaremos desarrollar una primera aproximación a los Derechos Humanos a través de la historia del “niño que vivió”. 

Consolidada en un instrumento formal internacional, la Declaratoria de los Derechos Humanos se da en 1945 como norma y fuente normativa que, entre sus diversos objetivos, destaca la limitación del poder arbitrario. Después de dos guerras mundiales, juicios como los de Nuremberg advirtieron la necesidad de positivar estándares y prerrogativas mínimas para la protección del ser humano. Aquellos que detentaron el poder durante la primera mitad del siglo XX únicamente encontraban limitaciones a su poder en función a las normas positivizadas de ese entonces, incluyendo la Constitución y las normas de menor jerarquía. Sin embargo, no es hasta después de los actos de exterminio de la Alemania Nazi que se concretiza la imperativa necesidad de observar normas superiores, normas comunes a todo ser humano y que no pueden ser desconocidas incluso por aquellos que detentan el poder legitimamente y respetando los procesos pre establecidos bajo normas legítimas. Naturalmente, este tipo de cuestionamientos no tiene como origen el siglo XX. Si se recuerda la famosa obra de Sófocles: Antígona, ya surge la exigencia de respetar normas superiores a la palabra del rey. 

En la actualidad, existen diversos cuestionamientos respecto al valor jurídico de la Declaración Universal de Derechos Humanos como normas de ius cogens; sin embargo, existe consenso respecto a que diversas prohibiciones y obligaciones que yacen en este instrumento internacional, sí pueden considerarse como ius cogens [2]. La importancia de normas ius cogens y el cuestionamiento sobre la imperatividad de algunas normas que pueden o no ser derogadas por voluntad de los gobernantes puede apreciarse claramente en Harry Potter y la orden del fénix. Inicialmente, durante el juicio de Harry Potter por el ataque de los dementores en Privet Drive, se refiere a la violación del due process y a la presunción de inocencia. El desarrollo de este juicio, incluyendo la defensa por parte de Albus Dumbledore y la votación final que conlleva la declaración de libre de cargos, permite apreciar la dinámica de respetar garantías mínimas dentro del proceso, garantías que terminan limitando el poder de hasta la autoridad máxima como es la del primer ministro. Posteriormente, durante la dirección de Hogwarts a cargo de Dolores Umbridge, la prohibición de la tortura como norma de ius cogens resulta de particular importancia. Volvemos a señalar el dinamismo de las normas dentro del mundo mágico, pues así como se introduce la autoridad de Umbridge como fiel a las leyes, cuando surge la oportunidad de castigar a los estudiantes no duda en ejercer prácticas degradantes y tortura. Fans de la saga no podrán olvidar el encuentro de Potter y Umbridge, donde esta última le proporciona una pluma que no solo escribe en el papel sino también en la piel de quien la usa. 

La nueva Orden del Fénix, precisamente, nace como respuesta frente a las prohibiciones de asociación que introduce Umbridge. Las restricciones a la libertad de asociación y reunión en función a diferencias políticas, los interrogatorios ilegales por parte de autoridades políticas, restricciones absurdas como “las manos en los bolsillos”, son una constante durante esta quinta entrega de la saga. Paralelamente, y como muchos cuestionan, el protagonismo de lucha frente a estas imposiciones surge por parte de los alumnos y no de los profesores directamente. No obstante, esta reacción por parte del frente estudiantil puede concebirse también como una crítica a la propia estructura de jerarquía en el mundo mágico. 

El primer ministro se posiciona en la cúspide jerárquica, seguido por el departamento de enforcement de las reglas mágicas (incluyendo la Wizard Court y la oficina de Misused for muggle artifacts, donde labora Arthur Weasly al inicio de la saga). En el siguiente estamento, se encuentran cinco departamentos con mejor jerarquía como el departamento de Controlling Transportation, Magical Creatures, entre otros. Aparentemente, no existe problema alguno con este tipo de organización, incluso si se considera que, como se señala en Pottermore, el ministro de magia es elegido democráticamente. Sin embargo, el principal problema que surge es la posibilidad de un gobierno a cargo de un primer ministro que dicta y hace cumplir las normas acompañado de un grupo pequeño de consejeros, quienes son los verdaderos detentadores del poder estando en la cima de la estructura jerárquica. Sin perjuicio sobre los cuestionamientos respecto a cuál es el real alcance del cumplimiento de las normas en el mundo mágico, la realidad en esta distribución del poder permite la administración del mismo por una cúpula reducida y, como se aprecia desde el inicio de la saga, donde predomina las similitudes políticas. Esto es lo que propicia y permite el ejercicio del poder sin límites por parte de Umbridge. El alcance del poder que detenta el primer ministro es prácticamente ilimitado. Por ejemplo, durante Harry Potter y la cámara de los secretos, Fudge logra que un grupo de magos avalen el retiro de Dumbledore del cargo de director de Hogwarts; sin embargo, en Harry Potter y la orden del fénix, sucede lo mismo pero sin necesidad de firmas, solo con el testimonio de una estudiante: Mariet Edgecombe [3]. 

Ahora bien, esta necesidad de reglas claras y que, naturalmente, se cumplan, conlleva a una primera aproximación sobre la existencia de Derechos Humanos y de normas ius cogens. Esta necesidad se encuentra claramente ilustrada en la figura de Argus Filch, vigilante y celador de Hogwarts. Durante toda la saga, pero particularmente en Harry Potter y la Orden del Fénix, la conducta de Filch es la de respetar las normas vigentes ciegamente. No existe cuestionamientos por parte de él, su labor es cumplir con lo que indique el director o directora a cabalidad. Probablemente, en su discurso resulte familiar algunos de los alegatos de defensa de los militares nazi durante los juicios de Nuremberg. 

La importancia de las normas se puede apreciar desde el primer libro de la saga, Harry Potter y la piedra filosofal, donde se introduce un contraste entre la obsesión por las reglas y lo rutinario dentro de la vida de los Dursley, mientras que hay un sinfín de cambios y oportunidades dentro del mundo mágico. En ese sentido, los componentes fácticos en torno al mundo mágico no solo permite ejemplificar los principales fundamentos del sistema universal de DDHH, sino también cuestionar los diferentes retos para las garantías de los DDHH en el marco de una sociedad y realidad dinámica. Se puede analizar este dinamismo y respectiva correspondencia al sistema de Derechos Humanos en cada uno de los libros de esta saga, sin embargo, lo desarrollado en el presente texto permite una primera aproximación que merecerá mayor profundización.  

Bibliografía:

[1] Kumar, Souvik (2019). Studying Law through the eyes of Harry Potter. TEDx HIT Kolkata. https://www.youtube.com/watch?v=zmDs0yhNisQ&t=15s 

[2] Acosta, Inés y Duque, Ana (2008) Declaración Universal de Derechos Humanos, ¿norma de ius cogens? International Law: Revista Colombiana De Derecho Internacional. https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/internationallaw/article/view/13917

[3] Colin, R (2020). Harry Potter and the Law 2020. Youtube video. https://www.youtube.com/watch?v=2jjI8ZV87XU 

[4] Rowling, J.K. (1997) Harry Potter y la piedra filosofal. Barcelona: ediciones Salamandra. 

[5] Rowling, J.K. (1998) Harry Potter y la cámara secreta. Barcelona: ediciones Salamandra. 

[6] Rowling, J.K. (2003) Harry Potter y la orden del fénix. Barcelona: ediciones Salamandra. 

[7] Rowling, J.K. (2007) Harry Potter y las reliquias de la muerte. Barcelona: ediciones Salamandra. 

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