Heartstopper: Entre la presión de salir del closet y el derecho a la privacidad de las personas LGBT+

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Escrito por Stephanie Cortez López, miembro de la Comisión de Diálogos Humanos del Equipo de Derechos Humanos.

«Tendemos a pensar que si no eres hetero, TIENES que decírselo a tu familia y amigos de inmediato, como si fuera un deber moral. Pero no es verdad, No estás obligado a nada si no te sientes preparado»

–Aled Last, Heartsopper, vol. 3 (p. 665)

1. Introducción

Heartstopper es una serie que gozó de gran popularidad mundialmente desde el anuncio de su producción y por varios meses después de su estreno. Esta serie es un romance adolescente LGBTIQ+, basado en el webcomic de Alice Oseman del mismo título, producida y estrenada en la plataforma de Netflix el 22 de abril de 2022. La historia narra el desarrollo de la relación amorosa entre Charlie Spring y Nick Nelson (personificados por Joe Locke y Kit Connor en la serie), el proceso de descubrimiento de la orientación sexual de los personajes y autoaceptación, así como los retos de exteriorizar esta parte de su identidad en un entorno hostil a la diversidad sexual.

La serie busca validar los sentimientos de las personas LGBTIQ+ en cada parte del proceso de descubrimiento de su orientación sexual, en especial en la etapa de exteriorización. Este evento resulta bastante problemático para las personas LGBTIQ+, debido a las consecuencias sociales que ‘salir del closet’ pudiera conllevar para la vida de estas personas. Sin embargo, a pesar del gran fandom que tiene la serie alrededor del mundo, dicho mensaje no parece haber calado en muchos de ellos, que replican las actitudes que la serie critica contra las personas LGBTIQ+ de su entorno.

2. El mensaje de Heartstopper

Alice Oseman, como parte de la comunidad LGBTIQ+, buscó reflejar en su obra las experiencias que una persona LGBTIQ+ puede experimentar, tanto las dudas, inseguridades y emociones del mundo interno como en la construcción de sus relaciones interpersonales con su familia, amigos e intereses amorosos, en el mundo externo. Si bien la obra es protagonizada por adolescentes, la representación de Oseman no se reduce a ellos, ya que, entre los personajes, también encontramos adultos en la diversidad sexual, con experiencias diferenciadas de los protagonistas debido a la brecha generacional. 

En ese sentido, Heartstopper tiene 3 enseñanzas importantes: reconocer quelos sentimientos de una persona son siempre válidos, al igual que su orientación sexual o identidad de género; la importancia de tomar conciencia y asumir la responsabilidad de nuestras acciones y decisiones y del impacto que estas puedan tener en los demás; y, por último, la importancia de conceder la autonomía a las personas LGBTIQ+ para que ellas mismas decidan cómo, cuándo y dónde compartir esta parte de su identidad con el resto. A continuación, expondré cómo el último mensaje se refleja en los personajes de la serie.

Empezaré con los protagonistas, Charlie Spring y Nick Nelson. Charlie es un chico gay, a quien se le arrebató la decisión de salir del closet bajo sus propios términos, ya que los rumores acerca de su orientación sexual lo expusieron en la academia Truham, en la cual estudiaba. Desde el inicio de la serie, podemos ver las secuelas que dejó ese evento en él, que lo llevó a aislarse de sus amistades e incrementó sus inseguridades. Charlie desarrolló una baja autoestima, que lo llevó a estar en una relación abusiva con Ben Hope, con quien mantenía una relación secreta y no lo respetaba, pues salía con otra chica a sus espaldas. Ello también resulta evidente al interactuar con Nick, quien le señala que “debe dejar de disculparse por todo” [2]. En el webcomic, profundizan las secuelas a largo plazo que ello produjo a Charlie: depresión y anorexia, lo cual produjo un declive acelerado en su salud física y mental, al punto de estar internado por varios meses en una institución psiquiátrica.

Por otro lado, tenemos a Nick Nelson. Él es un chico bisexual que empieza a desarrollar sentimientos por Charlie, lo cual empieza a generarle bastantes dudas, ya que, hasta ese momento, él se identificaba como heterosexual. A diferencia de Charlie, él sí tiene la oportunidad de decidir revelar su orientación sexual, proceso que va ocurriendo gradualmente. Al inicio de su relación con Charlie, se siente bastante inseguro y empiezan a salir en secreto, pero gradualmente va compartiendo su orientación sexual y su relación a las personas de su entorno: primero, con su madre, luego con los amigos de Charlie y con los suyos, hasta que finalmente lo dice abiertamente frente a los estudiantes de Truham y Higgs, durante un viaje a París programado para ambas escuelas. La serie y el webcomic permite al espectador acompañar a Nick en su proceso de autodescubrimiento, en el que va ordenando sus sentimientos y pensamientos hasta tener certeza sobre su orientación sexual, sus sentimientos hacia Charlie, y que se encuentra en un entorno seguro para revelar esta parte de su identidad al resto.

Por último, tenemos a Tara Jones, antiguo interés amoroso de Nick que es desarrollada con mayor profundidad en la serie. Si bien ella tuvo años atrás un interés mutuo hacia Nick, en la serie ella revela que es lesbiana y es pareja de Darcy Olsson, ambas estudiantes de la Academia Higgs, escuela exclusivamente mujeres. La serie muestra también su proceso para salir del closet y su relación con Darcy. En el momento de su aparición, ella no había revelado esto a muchas personas, Nick sería de los primeros que lo saben. Inicialmente, ella no quería hacer un gran anuncio, y su forma de revelarlo era exteriorizando su relación con Darcy que revelaba la cercanía entre ellas. Sin embargo, a diferencia de Nick, ella finalmente decidió hacer un anuncio público en Instagram, revelando su orientación sexual y su relación con Darcy [3]. A partir de dicho anuncio, ella debe afrontar las miradas y comentarios de sus compañeras de clase, así como la homofobia y fetichización en los comentarios de su publicación de personas extrañas.

En base a la experiencia de estos 3 personajes, la serie nos muestra que salir del closet no es una experiencia sencilla para las personas LGBTIQ+, pero es determinante para la manera en cómo son vistos y tratados por las personas de su entorno. Este cambio por lo regular es disruptivo con la forma en que estas personas estaban acostumbradas a ser tratadas y es crucial, en tanto no hay vuelta atrás después de esta revelación. Por esta razón, es importante respetar la autonomía de las personas LGBTIQ+ para que ellas evalúen su situación y, en base a ello, decidan el momento oportuno de revelarlo, en función de su propio bienestar.

3. ‘Salir del closet’: una invasión normalizada

Es pertinente retroceder un paso y preguntarse cuándo y por qué se volvió tan importante anunciar la orientación sexual / identidad de género de las personas LGBTIQ+. Esta es una práctica social exigida exclusivamente a la comunidad LGBTIQ+, en tanto las personas heterosexuales y cisgénero no lo hacen o, por lo menos, no se espera de ellos que lo hagan. 

El salir del closet encuentra su justificación en las normas sociales contemporáneas, en especial, en la cisnorma y heteronorma, que son la regla general. La heteronormatividad lleva a la presunción que “todas las personas son y deben ser heterosexuales” y, en consecuencia, “la heterosexualidad deja de ser una orientación sexual individual y se vuelve un imperativo social y una normal legal [en muchos países]” [4]. Lo mismo sucede con la cisnormatividad, que lleva a la presunción que todas las personas son y deben ser cisgénero, es decir, que su identidad de género debe coincidir con el sexo asignado al nacer [4]. Ambas reglas determinan “lo normal” en términos sociales y, por muchos siglos, estas eran las únicas opciones válidas para las personas, persiguiendo e incluso patologizando todas las demás preferencias e identidades que se escaparan de la norma. Es así que hasta 1990, la homosexualidad estuvo catalogada como enfermedad mental por la Organización Mundial de la Salud y, hasta 2018, también lo estuvo la transexualidad.

A partir de las manifestaciones sociales de la comunidad LGBTIQ+, poco a poco se empezaron a derrumbar los estigmas hacia las orientaciones e identidades diversas. Ello permitió que hoy en día estas sean válidas (al menos en Occidente) y más personas tengan la opción de descubrir su orientación sexual e identidad de género. Sin embargo, validar la diversidad no elimina el impacto histórico que ha tenido la heteronormatividad y la cisnormatividad en las relaciones sociales. Es así que tanto las relaciones entre los congéneros como las relaciones con personas del sexo opuesto han sido moldeadas de acuerdo a la heteronorma y la cisnorma Es así que, aunque existan distintas orientaciones sexuales e identidades, la presunción de heterosexualidad y cisgeneridad siguen vigentes y las personas que pertenecen a la norma siguen viendo y tratando a las personas LGBTIQ+ como personas heterosexuales y cisgénero mientras no exista prueba o declaración en contrario.

De esta manera, con el propósito de vencer esta presunción y crear nuevas formas de relacionarse con el resto, se empezó con la práctica de ‘salir del clöset’. Según Planned Parenthood: “‘salir del closet’ se refiere al proceso por el que pasan las personas LGBTQ, para aceptar su orientación sexual o identidad de género, y para compartir esa identidad abiertamente con otras personas” [5]. Sin embargo, lo que inicialmente nació como una decisión voluntaria y manifestación de protesta contra la heteronorma y la cisnorma, pronto se convirtió en una exigencia de los grupos normativos hacia las personas LGBTIQ+, en una presión social para revelar la orientación sexual o identidad de género al resto, independientemente si esa persona desea o está preparada para dicha revelación o no [6].

Hoy en día, muchas personas normativas, a través de las redes sociales, expresan la ‘necesidad’ de ser informados de la orientación sexual e identidad de género de la otra persona (en caso de no pertenecer a la norma) en el contexto de las citas. Algunos más audaces consideran que es necesario informar de ello desde la primera cita. Esta exigencia parte de los intereses y prejuicios de esta mayoría, sin considerar las necesidades y el bienestar de la persona a la que exigen salir del closet. Cuando esta presión se vuelve efectiva, nos encontramos con el fenómeno del  ‘outing’, que es “sacar del armario a alguien sin su consentimiento” [6]. Este fenómeno no se reduce en los intereses amorosos o a una edad específica, pues se reproduce en escuelas, entornos laborales, médicos, familiares, etc.

Estas nuevas prácticas constituyen una nueva forma de violencia contra las personas LGBTIQ+, en tanto vulneran su derecho a la privacidad. Este derecho está protegido internacionalmente en el artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el artículo 8 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y el artículo 11 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos; y en el plano nacional en el artículo 2, inciso 7 de la Constitución política. Este derecho tiene principalmente un contenido negativo en sus 3 alcances: 1) evitar la intromisión de terceros en la vida privada, 2) impedir la difusión de información reservada y 3) impedir la interferencia de terceros en la toma de decisiones personalísimas (p. 77) [7].

La práctica del outing vulnera la segunda y tercera esfera protegida de este derecho. No solamente se busca acceder y divulgar información que la persona no desea hacer pública, sino que interviene directamente en una decisión crucial de toda persona LGBTIQ+, el salir del closet. Esta presión no es nada inofensiva, ya que expone prematuramente a la persona a los discursos y acciones violentas contra ellas solo por su orientación sexual e identidad de género. Además, como se vio en el caso de Charlie, esta puede conllevar a graves trastornos psicológicos como consecuencia de ello.

4. El caso de Kit Connor

El fenómeno del outing está aún más normalizado cuando se trata de personas públicas. Esto lo experimentó uno de los actores de la serie, Kit Connor, que da vida a Charlie en la serie de Netflix. En los últimos meses, Kit Connor había estado recibiendo acoso por parte de supuestos seguidores a partir de una foto que se divulgó en setiembre, donde estaba tomado de la mano con Maia Reficco, su compañera de reparto en ‘Cuban Girl’s Guide’. Kit Connor había manifestado anteriormente que no se sentía cómodo con revelar su orientación sexual públicamente, a diferencia de sus compañeros del cast de Heartstopper, que eran abiertos al respecto. Sin embargo, los fans se mostraron indignados con la divulgación de dicha foto asumiendo que Kit es heterosexual y había hecho ‘queerbating’ al interpretar a Nick, que es un personaje bisexual. Después de dos meses de acoso y salir de las redes, Kit volvió el 31 de octubre a Twitter para anunciar que es bisexual, y criticó a los ‘fans’ por llevarlo a ese punto, diciéndoles que “perdieron el punto de la serie” [8]

La situación de Kit es un amargo recordatorio que la heteronorma sigue vigente en nuestros días y la forma en cómo esta sigue siendo el criterio de interpretación en las relaciones interpersonales. Es así que solo bastó una foto para convencer a los seguidores que Kit era heterosexual y que existía un interés romántico hacia Maia, a pesar que el actor nunca declaró esto. Asimismo, los ataques que recibió Kit Connor eran además profundamente bifóbicos, ya que desestimaron su experiencia en el rodaje y las propias declaraciones del actor para afirmar su heterosexualidad. Este es un ataque que suelen recibir todas las personas plurisexuales, cuyas orientaciones sexuales son constantemente invalidadas no solo por las personas heterosexuales, sino por las personas de la propia comunidad LGBTIQ+.

Asimismo, es importante denunciar la deshumanización de las personas públicas. Los alcances para la protección de su privacidad son, por lo general, más limitados a comparación de las personas privadas, por su misma condición de persona pública. Las intromisiones y divulgaciones no consentidas a su vida privada son constantemente justificadas en nombre del interés público, lo cual nos hace perder el horizonte que ellas son personas también, sujetos de los mismos derechos que nosotros. El fenómeno del outing, así como otras intromisiones, es igual de gravoso para una persona ordinaria que para una persona pública. Por ello, es necesario cuestionar los límites de los periodistas en la intromisión que realizan a las personas públicas, así como la participación de cada uno en un ataque masivo hacia ellas.

5. Reflexiones

Salir del closet es una decisión que compete únicamente al individuo, y no al resto de personas. Este es uno de los mensajes centrales de la serie y el que más necesita ser interiorizado en las mentes de sus espectadores, en especial de aquellos que no forman parte de la comunidad LGBTIQ+. Es lamentable ver cómo la heteronormatividad presionó inicialmente a las personas para hacer público ese aspecto de su identidad, y ahora es utilizado como un arma para ejercer violencia en contra de los miembros de esta comunidad. Ni en los casos de personas privadas ni en las públicas compete a los demás acceder a esta información, y mucho menos a sacar del armario a una persona sin su consentimiento. Hacer esto es una manifestación de violencia que tiene graves secuelas sobre la salud psicológica de las personas, pues estas no están preparadas para los grandes y abruptos cambios que esta revelación tendrá en sus vidas.

A partir de lo expuesto, es necesario reflexionar sobre la injusticia en la práctica de salir del clóset, una práctica necesaria para que la sociedad deje de ver y tratar a las personas LGBTIQ+ como alguien que no son (heterosexual o cisgénero). En ese sentido, es necesario tener una visión crítica de los roles de género y el papel de la heterosexualidad impuesta en nuestras relaciones sociales en tiempos actuales, donde es cada vez más común tener a personas diversas en nuestro entorno. Es necesario desdibujar los patrones de relacionarnos construidos por la heteronorma y empezar a forjar nuevos patrones válidos para todas las personas, no solamente los heterosexuales. El día en que se llegue a esta meta, será el día en que deje de ser necesario salir del closet.

Bibliografía

[1] Oseman, A. (2020). Heartstopper (vol. 3). Editorial Vrya.

[2] Lyn, E. (dir.) (2022). El amigo (episodio 5). En Heartstopper [serie de televisión]. Netflix.

[3] Lyn, E. (dir.) (2022). El beso (episodio 3). En Heartstopper [serie de televisión]. Netflix.

[4] Martínez, J. (2020, 25 de junio). De la hetero-normatividad al desarrollo incluyente. ¿Y si hablamos de igualdad? [blog]. https://blogs.iadb.org/igualdad/es/de-la-hetero-normatividad-al-desarrollo/ 

[5] Planned Parenthood (s/f). ¿Qué es salir del closet? Planned Parenthood [página web]. https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/orientacion-sexual/orientacion-sexual/que-es-salir-del-closet 

[6] Silvente, A. (2022, 7 de julio). Qué es el ‘outing’ o cómo te pueden sacar del armario a la fuerza. Newtral. https://www.newtral.es/outing-que-es-salir-sacar-del-armario/20220707/ 

[7] Valdivia, T. (2022). Derecho a la intimidad y a la vida privada. En Derechos a la vida privada (pp. 73-155). Palestra Editores.

[8] Connor, K. [@kit_connor] (2022, 31 de octubre). back for a minute. i’m bi. congrats for forcing an 18 year old to out himself. i think some of you missed the point of the show. bye [tuit]. https://twitter.com/kit_connor/status/1587218539236188160?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1587218539236188160%7Ctwgr%5Eeaf6b9a3a5c646fd2fa71a5f522f68ba8d4bd922%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.quien.com%2Fespectaculos%2F2022%2F11%2F01%2Fkit-connor-protagonista-heartstopper-sale-closet-presion 

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